
La receta que hoy comparto son unas ricas y sabrosas sardinas abiertas y rebozadas. Un alimento muy sano y, en la época que las encontramos frescas y baratas en la pescadería, podemos aprovechar para hacer esta receta que, además, no deja olor a sardina por toda la casa, como cuando las hacemos en la plancha.
Ingredientes:
- 12 sardinas
- 2 huevos
- Harina
- Aceite de oliva
Para el adobo:
- 1 cucharita de pimentón de la Vera
- 1/2 cucharita de pimienta negra
- 1/2 cucharita comino
- 1/2 cucharita de ajo seco
- 1/2 cucharita de cilantro seco
- 1 cucharada de vinagre
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1/2 cucharita de sal
Elaboración:
Las sardinas nos las pueden limpiar en la pescadería, si lo pedimos, seguro nos lo hacen, yo os explico como hacerlo en casa.
Quitar la cabeza y tripa de las sardinas, lavar bien. Con cuidado, deslizar los dedos a lo largo de la espina para separarla de la carne. Después abrir la sardina y retirar la espina, dejando la fracción de la cola, cortar las espinas laterales con unas tijeras.
Preparar el adobo, poniendo en un bol todas las especias, con el aceite y el vinagre, mezclar bien.
Cuando estén las sardinas abiertas y limpias, las vamos untando con el adobo y las colocamos en un tupper, tapar y meter en la nevera, yo las preparo por la noche para el día siguiente.
Pasar por harina y por huevo batido, freír en abundante aceite muy caliente. Freír en tandas de tres o cuatro sardinas cada vez, para que no baje la temperatura del aceite.
Escurrir las sardinas en papel absorbente de cocina, poner en una fuente con unos tomates cherry y a disfrutar de unas ricas sardinas abiertas y rebozadas.
SONRÍE, después buscamos el motivo.

