
El cabracho es un pescado blanco de agua salada, muy sabroso y que va de perlas en este pastel de pescado. Su color varía del rojo al naranja y tiene una carne muy firme y con un agradable “sabor a marisco”, que resulta exquisito en la elaboración de pasteles y salpicones.
Ingredientes:
- 1 kg de carne de cabracho limpio
- 6 huevos
- 500 ml nata cocina
- 300 g de tomate frito
- Sal
- Pimienta
Elaboración:
Hervir el cabracho desde agua fría con una pizca de sal y trocearlo a mano para separar la carne, el caldo se puede guardar y usar para un arroz o una sopa.
Triturar con la batidora los huevos, la nata y el tomate con una pizca de sal y pimienta. Añadir la carne de cabracho y mezclar a mano (si no se quieren encontrar trocitos del pescado, se puede triturar todo, pero es agradable encontrarlos).
Poner papel vegetal en un molde rectangular, verte la mezcla y meter en el horno precalentado a 180 grados y cocinar al baño María unos 50-60 minutos. Comprobar con un palillo y si sale limpio, ya está, si no, comprobar cada cinco minutos hasta que salga sin restos.
Dejar enfriar, tapar con papel film y guardar en la nevera hasta el momento de consumir.
Servir acompañado de una mayonesa y con tostadas de pan para untar y a disfrutar de un sabroso y sencillo pastel de cabracho.
SONRÍE, después buscamos el motivo.

