
El garbanzo casi siempre ha sido sinónimo de frugalidad, pobreza e incluso rudeza. Es un ingrediente importante de la dieta mediterránea. En la Antigua Roma los garbanzos gozaban de una considerable reputación, eran vendidos en las calles tanto crudos como ya cocidos.
La receta que hoy comparto es una peculiar y contundente ensalada, es muy fácil de elaborar y esta riquísima, la podemos dejar preparada con antelación y se puede llevar en el tupper. ¡ Y que tenemos que comer legumbres!
Ingredientes:
- 500 gr. de garbanzos cocidos
- 2 huevos
4 pepinillos en vinagre- 1 morcilla de arroz
- Cebollino
- Aceite de oliva
- Vinagre de Jerez
- Pimienta negra molida
- sal
- 1 cucharada de mayonesa
Elaboración:
Cocer los huevos en agua con sal durante 10 minutos. Refrescar y pelar.
Poner los garbanzos lavados y escurridos en un bol, añadir los huevos, los pepinillos y el cebollino todo picado.
Quitar la piel a la morcilla, partir en dos trozos y pasar por la sartén , sin aceite o dos gotas, no hay que freírla, dejar enfriar y desmenuzar, agregar a los garbanzos y mezclar.
Hacer una vinagreta con la sal, el aceite y el vinagre, añadir una cucharada de mayonesa mezclar y aderezar los garbanzos.
Si hacéis la ensalada con antelación guardar en la nevera tapada con papel film y aliñar en el momento de comer, y si os la llevéis en el tupper, hacer la vinagreta sin mayonesa.
A disfrutar de estos ricos y sencillos garbanzos.

