
Las alcachofas se encuentran entre las mejores de la gran oferta de verduras que tenemos en esta época del año.
El escabeche es una de las técnicas de cocina más sabrosas que existen, -me encanta todo lo que lleve vinagre-, he preparado carnes, pescados y otras verduras en escabeche pero nunca alcachofas, y tengo que confesar que es un bocado exquisito. Receta apta para el tupper y como el escabeche no deja de ser un conservante, aguanta en la nevera varios días.
Ingredientes para 4 personas:
- 1 kg y medio de alcachofas frescas
- 3 cebolletas tiernas o 1 cebolla
- 1 cabeza de ajos
- Sal
- 2-3 hojas de laurel
- Unos granos de pimienta
- Vinagre de vino blanco
- Vino blanco
- Agua
- Aceite de oliva
- Harina para rebozar
- Aceite de girasol para freír.
Elaboración:
Limpiar las alcachofas quitar las hojas externas, después pelar el tallo por todos lados y cortar las puntas, partir por la mitad. Para que no se oxiden, utilizar agua fría y un puñado de ramitas de perejil troceadas con la mano.
Una vez están todas limpias, secar con papel de cocina, rebozar en harina y freír en abundante aceite hasta que doren, escurrir y colocar en una cazuela.
Poner aceite limpio en una sartén y rehogar primero el laurel y la pimienta para que así el aceite se impregne de sabor, retirar el laurel pasado un minuto para evitar que se queme y añadir a las alcachofas. Añadir la cebolla partida y los ajos enteros sin pelar, pochar y agregar a las alcachofas.
Cubrir con el vino blanco, agua, vinagre y aceite de oliva a partes iguales, lo que es sólo cubrir. Si no os gusta el escabeche muy fuerte, echar la mitad de proporción de vinagre que del resto de ingredientes. Echar la sal, y mezclar bien, dejar cocer tapado y a fuego bajo durante unos 30 minutos o hasta que las alcachofas estén tiernas.
Se pueden comer recién escabechadas, pero mejoran mucho con los días, como ocurre con todos los escabeches y guisos. El tiempo en estos platos juega un papel importante.
¡A disfrutar de estas ricas y sabrosas alcachofas en escabeche!