
La receta que hoy comparto es una deliciosa y refrescante ensalada de burrata con tomate y rúcula, una riquísima combinación de sabores.
El queso burrata os puede recordar al queso mozzarella en el exterior, pero realmente no tiene nada que ver ni en el sabor ni el interior del mismo. Se trata de un queso fresco de leche de vaca, hilada y que en su interior es como si se deshiciera por dentro.
Para que esté rico y estupendo, el queso burrata hay que sacarlo con tiempo de la nevera para que se atempere y no este frío. Para ello hay que escurrir el queso, retirar todo el líquido sobrante y dejar sobre el plato.
Ingredientes:
- Queso burrata
- 1 tomate
- Rúcula
- Unas láminas de jamón de Teruel

- Sal
- Olivas negras de Aragón
- Pimienta recién molida
- Aceite de oliva
Elaboración:
Retirar el queso del líquido que lleva y dejar en un plato fuera de la nevera.
Lavar las hojas de rúcula, escurrir bien y colocar sobre un plato o bandeja donde se vaya a servir. Poner el queso en el centro.
Pelar el tomate y cortar en medias lunas, colocar alrededor de la fuente sobre la rúcula, sazonar un poquito y poner encima las láminas de jamón y añadir las olivas negras.
Abrir el queso burrata, salpimentar y añadir un buen chorro de aceite de oliva por encima de toda la ensalada.
SONRÍE, después buscamos el motivo.
