
La receta que hoy comparto es una rica y reconfortante fabada asturiana, un plato de cuchara de lo más rico y que además se hace solo. Es el plato tradicional de la cocina asturiana.
Ingredientes:
- 1 kg. de fabes
- 2 chorizos
- 2 morcillas asturianas
- 2 trozos de panceta
- 2 trozos de tocino ibérico
- 1 cebolla
- Unas hebras de azafrán
- Aceite de oliva
- Sal
Elaboración:
La noche anterior, poner las fabes en remojo en un recipiente grande, ya que crecen bastante. Yo utilizo agua mineral y me aseguro de que se cuezan bien.
Al día siguiente, lavar las fabes y poner en una olla, cubrir con agua fría, mejor mineral, hasta dos dedos por encima; cuando empiecen a hervir, retirar la espuma e impurezas que sueltan.
Añadir la cebolla entera pelada, el aceite de oliva, el chorizo, la morcilla, el tocino, la panceta y las hebras de azafrán, dejar que empiecen a hervir y cortar la cocción con un chorro de agua fría. Esto es lo que se dice “asustar les fabes”, operación que se repite a lo largo de la cocción otras dos veces más.
Cocinar a fuego medio-bajo durante dos horas aproximadamente; cuando las fabes ya están cocidas y ha pasado el tiempo, comprobar la sal y añadir la que necesiten, dejando cocer la fabada unos minutos para que la sal se incorpore.
Retirar la cebolla y dejar reposar, mejor si se prepara de un día para otro, a nosotros nos gusta mucho más reposada.
Servir muy caliente, acompañada del compango y, si os gustan, con unas piparras en vinagre.
SONRÍE, después buscamos el motivo.
