
El pan es un alimento básico que forma parte de la dieta tradicional en Europa, Medio Oriente, India, América y Oceanía. Se suele preparar mediante el horneado de una masa, elaborada fundamentalmente con harina de cereales, sal y agua. La mezcla, en la mayoría de las ocasiones, suele contener levaduras para que fermente la masa y sea más esponjosa y tierna.
La receta que hoy comparto es un pan plano, sabroso y con un sabor de aceite de oliva justo en su punto, perfecto para acompañar cualquier comida y además te aguantará tierno al menos un par de días, y como siempre, con la tranquilidad de saber que es lo que lleva.
Este pan de aceite casero y fácil es una forma perfecta de iniciarse en el mundo del pan, ya seas un principiante o no, este pan además de sencillo es buenísimo, solo tiene un problema, que lo comes sin enterarte…
Ingredientes:
- 500 gr. de harina de fuerza o panadera
- 10 gr. de levadura fresca
- 10 gr. de sal
- 50 ml. de aceite de oliva
- 300 ml. de agua
- 3 cucharadas de aceite de oliva para poner por encima
Elaboración:
Poner los ingredientes en el vaso y mezclar 10 segundos velocidad 3. Programar 3 minutos a velocidad espiga.
Sacar la masa a la encimera.
Untar con aceite un cuenco limpio, hacer una bola con la masa y poner en el cuenco. Tapar con un plástico transparente y dejar reposar una hora en un sitio cálido.
Poner la masa en la encimera, hacer una bola con ella y dejar reposar unos 10 minutos. Con ayuda de un rodillo y con una presión normal, no demasiado fuerte, aplanar la bola. Colocar sobre un papel de hornear y terminar de darle forma con las manos, pero si te es más sencillo sigue aplanando con el rodillo, y si la masa encoge, dejarla reposar unos minutos, y verás como responde mucho mejor. Dejarla levar unos tres cuartos de hora tapada con un paño.
Horneado:
Precalentar el horno a 250 grados, calor arriba y abajo, media hora antes de ponerlo a hornear.
Justo antes de meter la masa en el horno poner sobre la superficie un par de cucharadas de aceite y hundir los dedos para que el aceite se introduzca un poco en la masa.
Meter el pan en el horno y verter el contenido de medio vaso de agua en la base del horno.
Hornear 5 minutos a 250 grados y abrir una rendija la puerta del horno para dejar salir el vapor. Cerrar la puerta y terminar el horneado a 220 grados durante unos 30 minutos más, eso ya depende del gusto de cada uno.
Y os aseguro que sale un pan delicioso, yo no me creía que lo podía haber hecho y lo rico que estaba, ahora quieren en casa que lo haga todos los domingos….