
Es posible que no haya receta más sencilla que estas verduras estofadas sin grasas, ni tampoco más ligera. Perfecta para cuando buscamos perder peso o, simplemente, comer más sano.
Esta elaboración admite gran variedad de verduras, pero es recomendable utilizar las de temporada, el resultado será siempre más sabroso. Esta es una receta sencilla y básica en la que todos los ingredientes van a la cazuela en crudo y se cuecen juntos. Es por ello que la clave de su éxito está en el corte de cada verdura, las más duras en trozos más pequeños y las más blandas en trozos más grandes. Así, con un mismo tiempo de cocción, quedarán todas al dente.
Ingredientes para 4 raciones:
- 1 Puerro la parte blanca
- 2 dientes de ajo
- 3 zanahorias
- 250 gr. de judías verdes
- 10 champiñones
- 2 tomates maduros
- 1 hoja de laurel
- 100 ml. de vino blanco
- 150 ml. de caldo de verduras/agua
- Pimentón dulce
- Sal
- Pimienta negra
Elaboración:
Pelar y picar finamente el ajo y el puerro. Pelar las zanahorias y cortar en dados pequeños, que es la hortaliza más dura. Lavar las judías verdes, retirar los extremos y cortar en tiras diagonales. Limpiar los champiñones con un trapo húmedo y cortar en cuartos. Cortar el tomate por la mitad y rallar (desechando la piel).
Colocar todas las verduras en una cazuela. Añadir una hoja de laurel, sal, pimienta negra molida al gusto y una cucharadita rasa de pimentón dulce. Regar con el vino blanco y el caldo de verduras y llevar a ebullición. Tapar y cocer a fuego medio durante 30 minutos.
Listas unas deliciosas verduras estofadas, bajas en grasas, más bien, sin nada de grasas… servir como guarnición de carnes y pescados, como entrante o como plato único con un huevo duro. Si no tenemos necesidad de dieta, un golpe de aceite de oliva les sienta de maravilla.
SED FELICES.
