
El bizcocho casero de anís es un clásico que nos hará viajar en el tiempo. El preferido de las abuelas de este país, ha estado presente en muchas meriendas y desayunos especiales. Hacer un bizcocho con alma como este, es muy sencillo. Descubrir y disfrutar de nuevo de esa textura esponjosa es un placer que no podemos dejar escapar.
Si estás pensando en disfrutar de una merienda o desayuno de los de toda la vida, toma nota de este bizcocho casero de anís y ponte manos a la obra…
Ingredientes:
- 4 huevos

- 250 gr. de harina
- 1 sobre de levadura
- 150 ml. de leche
- 150 gr. de azúcar
- 50 ml. de aceite de girasol
- 100 ml. de anís dulce
- La ralladura de un limón
- Una pizca de sal
Elaboración:
Precalentar el horno a 180 grados con calor arriba y abajo.
Forrar un molde con papel de horno (yo lo humedezco un poco para poder manejarlo mejor). Reservar.
Batir los huevos con el azúcar hasta doblar su volumen, y añadir la leche, el aceite, el anís, la ralladura del limón y la sal, batir bien.
Tamizar la harina y la levadura, y añadir a la mezcla con movimientos envolventes, (no batir), hasta que este todo bien mezclado.
Verter sobre el molde y hornear durante 40-45 minutos, depende un poco de cada horno, comprobar que está cocido antes de apagar el horno. Una vez apagado, dejar dentro del horno con la puerta entreabierta durante media hora.
Sacar y dejar enfriar del todo sobre una rejilla, este bizcocho se puede congelar perfectamente en trozos, e ir sacando para el desayuno o merienda cuando nos apetezca.
Disfrutar de un delicioso y sencillo bizcocho casero de anís.
A SER FELICES.
