Carpaccio de caqui

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«El buen alimento cría entendimiento»

China o Japón. ¿Quién tiene el honor de ser la patria originaria del caqui? Una duda que posiblemente no se resuelva, ya que ambos países pugnan por tener el caquilero de mayor antigüedad. De lo que no hay dudas es de su origen asiático, cuando su deliciosa fruta, el caqui, comenzó a cultivarse en el siglo VIII. Mucho tiempo después embarcó hacia América en la época del Nuevo Mundo. Finalmente llegó a Europa allá por el siglo XIX, concretamente a España, Francia e Italia.

La receta que hoy comparto es una riquísima y sencilla ensalada «carpaccio de caqui», solo necesita algunas horas de maceración de la fruta en la nevera antes de montar el plato.

Es uno de esos platos refrescantes y con sabor de otoño, que se convierten en un entrante de lujo para cualquier comida copiosa.

Ingredientes:

  • 2 kakis Persimon 
  • 50 gr. de rúcula
  • 50 gr. de avellana picada
  • 1 lima
  • Aceite de oliva
  • Sal en escamas

Elaboración:

Lo ideal para cortar el caqui, una vez pelado, es cortarlo con mandolina, pero si no la tenéis podéis hacerlo con un cuchillo bien afilado. Poner las lonchas en un recipiente y rociar con un hilo de aceite y el zumo de media lima. Meter en  la nevera y dejar macerar al menos una hora, mejor si son dos o tres.
Colocar el kaki en una fuente, (reservar el jugo del macerado, se utiliza para el aliño), la rúcula encima y espolvorear por encima las avellanas picadas. Para el aliño, aligerar con el zumo de la media lima restante y un poco de aceite el jugo del macerado. Mezclar bien y rociar la ensalada con él. Terminar con un toque de sal en escamas.
Disfrutar de esta sencilla y rica ensalada otoñal…
SER FELICES.

 

 

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