
La receta que hoy comparto es una deliciosa costilla de cerdo rustida, que he acompañado con boniato frito y ha quedado para chuparse los dedos, muy sabrosa y tierna.
La costilla de cerdo es un corte con una combinación perfecta de carne y grasa que se deshace en la boca, puede cocinarse de distintas formas y siempre queda bien.
Ingredientes:
- 1 kg. de costilla de cerdo troceada
- 1 cebolla grande
- 3-4 tomates pera
- 1 cabeza de ajos
- 1 cucharada de manteca de cerdo
- 200 ml. de vino rancio
- 1 palito de canela
- 100 ml. de agua
- 1 boniato
- 7 chalotas
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta negra molida
Elaboración:
Poner en una cazuela un chorro de aceite y la manteca de cerdo, cuando esté caliente añadir la costilla salpimentada, dorar por todos lados. Si vemos que cuando está ya dorada queda mucho aceite en la cazuela, quitar un poco con un cucharón.
Añadir la cebolla picada, mezclar y pasados unos minutos, agregar los tomates rallados, la cabeza ajos, con piel, y la rama de canela. Mezclar, tapar la cazuela y cocinar durante 20 minutos.
Cuando este todo bien pochado, añadir el vino rancio, dejar evaporar el alcohol, y añadir el agua, rectificar de sal, tapar la cazuela y cocinar durante 30 minutos a fuego suave.
Pelar las chalotas y cocer en agua con sal durante 15 minutos, es currir y añadir por encima a la cazuela.
Pelar el boniato, cortar en bastones y freír en abundante aceite, pasar a un plato con papel absorbente y sazonar.
Servir la costilla y acompañar con el boniato frito.
SONRÍE, después buscamos el motivo.
