
La receta que hoy comparto es un rico pollo rústido con olivas negras de Aragón que ha quedado para chuparse los dedos, muy sabroso y tierno.
- 4 cuatros traseros de pollo
- 1 cebolla
- 1 cabeza de ajos
- 1 tomate
- 1 vaso de vino rancio
- Un puñado de olivas negras de Aragón
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta negra molida
Elaboración:
Partir los cuatos de pollo en dos trozos y salpimentar.
Poner aceite en una cazuela y añadir el pollo, dorar por todos lados, agregar la cebolla cortada en juliana, añadir un tomate lavado y entero y la cabeza de ajos también entera.
Tapar la cazuela y cocinar a fuego suave, durante 35-45 minutos, dando la vuelta de vez en cuando, el pollo se irá caramelizando. Pasado ese tiempo, añadir el vino rancio, dejar evaporar el alcohol, agregar las oliva negras y tapar la cazuela, y dejar cocinar durante 10 minutos.
Dejar reposar un rato y a disfrutar.
SONRÍE, después buscamos el motivo.
